Tus datos trabajan, pero tú no cobras: el mercado invisible que convierte tu vida en beneficio
Tus datos trabajan, pero tú no cobras
Nos han acostumbrado a pensar que un dato sin importancia no vale nada. La hora a la que abrimos una aplicación, cuánto tardamos en contestar, qué producto miramos sin comprar, por dónde caminamos, cuándo hacemos una pausa o qué decisión tomamos en el trabajo parecen fragmentos triviales de la vida cotidiana.
Pero un dato aislado casi nunca es el verdadero negocio. El negocio aparece cuando miles de fragmentos se unen, se comparan con los de otras personas y se convierten en un patrón. Ese patrón permite inferir qué nos interesa, qué nos preocupa, cuánto estamos dispuestos a pagar, cuándo somos más vulnerables a una oferta o qué comportamiento es probable que adoptemos después.