El titulo parecería evidente pero no siempre o casi nunca es así. Uno que quisiera competir jugando al tenis en un partido de rugby con uno que juega al fútbol físicamente podría ser hasta doloroso o torpe. A pesar de unas reglas diferentes lo hacemos diariamente hablando con otro, En las relaciones sociales o en la vida nos adaptarnos a jugar.

Si yo, por ejemplo he practicado deportes individuales o, a dúo. A un equipo pequeño o numeroso. En una conversación con otro si he hecho tenis, taekwondo, billar o cualquier deporte que se compitan con otro. Tendré unas herramientas diferentes que otro que haya practicado un deporte con un equipo numeroso de fútbol o de rugby.

Los músculos que se utilizan prevalecen mas en un deporte, la agilidad o, la cooperación que en otro. Cuando estamos fuera del deporte. Seguimos jugando de otra manera con las herramientas mismas que nos han dejado impronta de la actividad repetida. Creo que somatizamos una actividad física y la extrapolamos a otros ámbitos.

Todos tenemos que relacionarnos con otros que compiten de una manera, con un juego diferente y con unas reglas. Que aunque escogemos mas las que socialmente son aceptadas, siempre tenemos nuestras reglas.

Para relajar a los que compiten, les diría que si tenemos que hacer un primero, segundo o tercero, los que quedan en mejor tono psicológico son los que quedan terceros.

Si me pongo un objetivo para cumplir o mirar de superarme, si es asequible, medíble y temporalizado tenemos bastantes opciones si lo conseguimos de conseguir un subidon. Pero solo compitiendo con uno mismo. Y si no se consigue no pasa nada. El auto sabotaje que algunos hacen cuando se plantean objetivos demasiado altos que nunca podrán cumplir es otro tema.