Seguir un ritmo es aburrido, nos aferramos a nuestros ritmos i seguir un ritmo ajeno puede darnos cierta incomodidad. La música podría ser una excepción y disfrutamos con ritmos, compases y melodías que nos marca esta. Pero ciertos tipos de música como el jazz dotan a la creatividad su máximo exponente, con la improvisación en sus conciertos y grabaciones. Es una improvisación controlada por los compases y notas de la canción que a veces es difícil distinguir de la canción original y solo un oído entrenado reconocerá la canción que es. El compás puede ser elástico y convertirse en otro compatible que sonara bien dejándonos un nuevo ritmo creativo.

En el dibujo un compás no puede ser elástico , es un arco controlado por un instrumento que hace curvas y circunferencias exactas. Si fuera elástico el cometido del compás sería inútil. Hay algunos compases que su poca fijeza cuando haces la curva se abren y se podría pensar que es un compás elástico. Solo es un compás estropeado.

Cuando se utilizan algunas metáforas como “Quedaste acompasado por los sucesos”, “El compás de tu manera de hacer te lleva al éxito”, y otras, dependiendo si se lo dices a un músico de jazz o un dibujante el sentido que el le dé, puede ser diferente. El dibujante le puede dar un sentido mas fijo o conservador y el músico de jazz más creativo. Se puede extrapolar a diferentes metáforas para tener en cuenta que las cosas son interpretadas según a la profesión del que lo oye (deformación profesional). Siempre te puedes poner en el sitio del otro y comprender la situación, si lo tienes presente, pero no siempre estamos concentrados y analizando todo, aunque, entrenándose …