Cuento. Puede que cierto


Era se una vez un niño que ya empezaba a hablar. Hacia divertimento a los más mayores con sus ocurrencias y sus travesuras. Era el hijo mayor de lo que serian bastantes hermanos. Pero él no lo sabía.

En esos momentos en los años 70 no habían tantos supermercados como ahora. Se tenía que ir a la típica tienda del pueblo.Había un producto esencial para los niños que era la leche. La madre la compraba en la lechería-carnicería del pueblo, con unos envases de aluminio típicos para llevar la leche.

Un día el pequeño niño se fue con la madre – como era habitual – a comprar leche. En la lechería había un hombre que puede que fuera un comercial.Había venido a ofrecer el tetra pack para envasar leche (un envase a modo de bolsa como un tetraedro), entonces no existíanlos tetra-briks que conocemos hoy. El niño expresó con su gracia de niño que se podía convertir el envase en algo diferente. Que había visto un cohete que iba a la luna y que el mismo material que se utilizó para ir a la luna se podría fabricar el envase.Más tarde discutió con la madre otra ocurrencia.Tenía que ser que fueran cuadrados para poder apilarlos. Todo esto casi balbuceando y explicándole como puede un niño que empieza a hablar.

Cuatro o cinco años más tarde la madre se fue al notario y le dijo al niño que tenía que acordarse de algo antes de una fecha determinada. Relacionado posiblemente con lo anterior explicado. Pero el niño nunca lo recordó.

El niño se hizo mayor e intentó recordar lo que le había dicho la madre. Pero no fue así. Y siguió haciendo especulaciones de si era alguna patente, documento de propiedad intelectual u otra cosa que se hace en los notarios. Si fue algo que tenía que recordar en una fecha determinada a lo mejor ya ha pasado la fecha. O no…

Colorin colorado, no se sabe si este cuento se ha acabado.

¿PD:
puede que el niño fuera yo?


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