La sensación de control en el control remoto menosprecia la sensación de satisfacción cuando se hace el control por medio de un trabajo que cuesta algo más. La pasividad de estar delante de un televisor y ir cambiando de canal produce un sentimiento de inutilidad en la sombra, que no vemos.

El zapping no nos da ningún poder de decisión, mas bien una clarificación del aburrimiento.

El control remoto por internet es un incremento de este aburrimiento en el televisor. Podemos ver que hacen nuestros miembros de las redes sociales y pensar que están ahí en el sitio que dicen que están haciendo cosas. Pero el retraso empático no lo vemos. Es un espejismo de un tiempo indeterminado, que puede repetirse y configurarse para que sea enviado en un tiempo concreto.

Del control remoto de las maquinas se pasa al control remoto de las personas. Sin importar si son lo mismo. La acción de una persona es convertida en bits y los datos colaterales como la sensación de la persona frente a esa acción no se tienen en cuenta. La acción-reacción no es equivalente. La acción la hace una persona y la reacción una maquina o programa.

Esta sensación de control, de tenerlo todo controlado, es un falso control. Si las cosas no estuvieran en movimiento y cambiantes a cada momento se podría hacer un cierto control, pero eso no es posible. Las cosas que pensamos seguras totalmente, son un atajo mental para minimizar nuestro nerviosismo e inseguridad. Es cierto que hay diferentes escalas que parecen que sean fijas por su lentitud y la percepción de estas escalas juega un papel importante.

Posible solución

En vez de pensar en controlar algo remotamente por nuestra inseguridad, se podría pensar mas en como es la estructura de cada acción y que opciones hay. Como un árbol de decisiones.


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